lunes 27 de octubre de 2008

La no ira

Hace más de 20 años, Enrique disfrutaba leyendo un libro de cuentos que le había regalado su tía abuela por su noveno cumpleaños. Recuerda, con nostalgia, que uno de sus favoritos era la fábula de "La apuesta entre el sol y en viento". Hoy, Enrique, vuelve a disfrutar, no sólo al recordarla, sino también al verse identificado actuando como el sol en varias ocasiones de conflicto.

He aquí la fábula tal y como Enrique la recodaba:

Estaban el sol y el viento en plena discusión por demostrar cuál de los dos era el más fuerte, cuál sería capaz de imponer su autoridad. Para demostrarlo, querían que un hombre que se acercaba paseando tranquilamente, se quitara el abrigo que llevaba puesto. El viento optó por la firmeza, sopló y solpló con todas sus fuerzas, para obligarle a que se desprendiera del abrigo, sin embargo, cuanto más viento notaba, más se aferraba el hombre a su abrigo. Veamos, por el contrario, qué hizo el astro. Una vez, el viento se dio por vencido, el sol, dejó que el hombre se relajara, que destensara todos sus músculos y siguiera caminando. A esas horas ya comenzaba a calentar el sol considerablemente, además el hombre caminaba con paso decidido, por lo que empezó a sentirse acalorado e invitado a, con un movimiento suave, quitarse su abrigo de forma natural.

Ya entonces, Enrique aprendió que mucho más se consigue con la calma que con la ira. Y hoy disfruta al repetirse que es más beneficioso dialogar serenamente que enfrentarse de forma violenta.

"El medio para hacer cambiar de opinión es el afecto, no la ira. "
Dalai Lama

domingo 5 de octubre de 2008

Empezar una vida en positivo


Hoy tenemos un ejemplo más de los que tanto nos gustan en Corduras y Locuras sobre cómo mejorar nuestra vida empleando el pensamiento positivo.

Martín, emocionado, nos contaba durante una agradable cena, el valioso consejo que aprendió durante la primera clase de preparación al parto a la que asistió con su mujer. La matrona, que impartía la clase, ya mostraba una actitud positiva al desvelar cómo controlar las respiraciones abdominales y cómo actuar frente a los cólicos de los recién nacido; sin embargo, no fue hasta la parte en la que describía las contracciones, cuando recalcó esa inteligente costumbre de esforzarnos por pensar siempre en algo mejor: “Cuando llegue la primera contracción fuerte - rezaba con firme auto convencimiento - en vez de enviarnos mensajes negativos a nuestra mente de dolor, rabia e impotencia, esforcémonos por regalarnos una sonrisa acompañada de un poderoso mensaje: Bien, una contracción menos para poder ver la carita de mi pequeña”



Martín, durante esa primera sesión, sin lugar a dudas aprendió muchas cosas importantes sobre cólicos, posturas y respiraciones…pero lo que seguramente no olvidará en ese día tan importante en la vida de ambos futuros nuevos papás, serán las palabras llenas de fuerza y positivismo de la matrona y él se encargará, además, de recordárselas a su mujer para ayudarla en ese momento para el que ambos se están preparando, no sólo activa, sino también positivamente. ¡Desde Corduras y Locuras os deseamos lo mejor!

Como Martín, vosotros también podéis identificar una sensación de nuestro entorno (personal, laboral, familiar…) que consideremos negativa; y dedicar unos minutos en pensar siempre algo mejor, de la misma forma que lo haría aquella matrona.