Final de curso, tiempo de exámenes, entregas, planificar las vacaciones…un sin fin de actividades se acumulan durante estos días en la interminable lista de tareas pendientes de nuestra amiga Gema. Y Junio está a la vuelta de la esquina!, se lamenta. “Tómate un descanso, Gema”, le decimos desde Corduras y locuras. Igual que aquel leñador tenaz de Jorge Bucay, que tenía que descansar para continuar con más fuerza, hoy te proponemos también que hagas un descanso, pero el de hoy, es mucho más profundo y beneficioso, te proponemos que descanse tu mente.
Ya hemos comentado el incalculable poder de tu mente, pero hoy, vamos a tomar conciencia de la importancia de relajarla. Si, como Gema, estás acumulando tensión mental, te proponemos este fácil ejercicio que puedes practicar en cualquier lugar. Se trata de fijar la atención y ser consciente de ello:
Elige un objeto agradable, que te guste por su olor, por su tacto o por su forma. Busca un sitio tranquilo y, simplemente obsérvalo, fíjate en todos los detalles que lo componen, míralo minuciosamente, dedica toda tu atención a ese pequeño objeto. Seguramente, muchos pensamientos cotidianos, quieran arrebatarte este momento de intimidad que tú quieres vivir, no pasa nada, déjalos pasar, que ahora nada te interrumpa.
El objetivo es ser capaz de poder dedicar unos minutos a dirigir la mente hacia algo concreto, hacia ese objeto que tú has elegido. El hábito de practicar este sencillo ejercicio es un gran paso para empezar a dominar tu mente. Cada día, conseguirás permanecer durante más tiempo disfrutando de tu objeto y te maravillarás de cómo estás consiguiendo paz dentro de tu mente. Este descubrimiento nos lo acercaron nuestros filósofos hace ya mucho tiempo, cuando Pitágoras rezaba:
Deja tu mente tranquila, escucha y absorbe.
