martes 27 de mayo de 2008

Que descanse tu mente


Final de curso, tiempo de exámenes, entregas, planificar las vacaciones…un sin fin de actividades se acumulan durante estos días en la interminable lista de tareas pendientes de nuestra amiga Gema. Y Junio está a la vuelta de la esquina!, se lamenta. “Tómate un descanso, Gema”, le decimos desde Corduras y locuras. Igual que aquel leñador tenaz de Jorge Bucay, que tenía que descansar para continuar con más fuerza, hoy te proponemos también que hagas un descanso, pero el de hoy, es mucho más profundo y beneficioso, te proponemos que descanse tu mente.


Ya hemos comentado el incalculable poder de tu mente, pero hoy, vamos a tomar conciencia de la importancia de relajarla. Si, como Gema, estás acumulando tensión mental, te proponemos este fácil ejercicio que puedes practicar en cualquier lugar. Se trata de fijar la atención y ser consciente de ello:


Elige un objeto agradable, que te guste por su olor, por su tacto o por su forma. Busca un sitio tranquilo y, simplemente obsérvalo, fíjate en todos los detalles que lo componen, míralo minuciosamente, dedica toda tu atención a ese pequeño objeto. Seguramente, muchos pensamientos cotidianos, quieran arrebatarte este momento de intimidad que tú quieres vivir, no pasa nada, déjalos pasar, que ahora nada te interrumpa.


El objetivo es ser capaz de poder dedicar unos minutos a dirigir la mente hacia algo concreto, hacia ese objeto que tú has elegido. El hábito de practicar este sencillo ejercicio es un gran paso para empezar a dominar tu mente. Cada día, conseguirás permanecer durante más tiempo disfrutando de tu objeto y te maravillarás de cómo estás consiguiendo paz dentro de tu mente. Este descubrimiento nos lo acercaron nuestros filósofos hace ya mucho tiempo, cuando Pitágoras rezaba:


Aprende a estar en silencio.
Deja tu mente tranquila, escucha y absorbe.

lunes 19 de mayo de 2008

Sácale partido a tu crisis


“Estoy pasando una tremenda crisis”. Es una de las frases típicas con la que justificamos nuestro carácter apático, nuestra nula motivación, e incluso nuestro mal genio. Error. Una vez más, decidimos caer en la mala costumbre de ver sólo el vaso medio vacío, sin darnos cuenta de que a la vez, también está medio lleno.


Afortunadamente, a Corduras y Locuras nos ha llegado un ejemplar de una, como la define su autor, fábula espiritual: El monje que vendió su Ferrari. En ella se puede encontrar un sin fin de enseñanzas de las que seguro comentaremos en alguna otra ocasión. Hoy nos quedamos con la acertada definición de la palabra crisis, según los chinos. Para estos orientales, crisis es una palabra compuesta por dos símbolos que representan peligro y oportunidad. Curioso. En Occidente, tendemos a fijarnos en el peligro, en el malestar que nos provoca la situación, en la ansiedad que sufrimos. Pero lo realmente innovador es descubrir, en medio de una crisis, de una amenaza, de un mal momento…esa oportunidad de mejora. Quizá es un buen momento para cambiar algún hábito, para empezar a hacer las cosas que salieron mal, de otro modo. Una vez más, tenemos que dar lo mejor de nosotros mismos para no cegarnos con el peligro y dejar que la oportunidad se nos presente clara.


Qué sabios consejos nos vienen de Oriente! Lo curioso, es que aquí, nuestra exquisita tradición literaria y nuestro refranero, ya nos han ido inculcando eso de encontrar el lado bueno ante las adversidades, pero, quizá por no llegarlo a practicar, o por pensar que los refranes son herramientas obsoletas, nos olvidamos de nuestra entrañable forma de definir una crisis:


"No hay mal que por bien no venga"


Con este refrán como guía, piensa en alguna situación negativa que hayas sufrido recientemente o estés sufriendo justo ahora. Descubre esa puerta que siempre se abre cuando otra ya se cerró. Este es tu ejercicio para esta semana: por cada crisis que te aparezca, identifica dos nuevas oportunidades.

miércoles 7 de mayo de 2008

El poder de tu mente


Muchas han sido las veces que hemos oído hablar sobre el gran poder de nuestra mente pero ¿hasta dónde es capaz de llegar? Nuestra valiosa mente nos permite conseguir esas metas que a veces, vemos inalcanzables, eso sí, tenemos que ir entrenándola, para ir dejando paso solamente a los pensamientos positivos.


Pedro me contaba conmovido la historia de cómo, en una situación que pensó límite, llegó a encontrar significado a ese poder de la mente. Ocurría hace 2 años, verano de 2006, él, junto con otros 3 amigos de los de toda la vida, habían decidido realizar el Camino de Santiago. Cada uno de ellos tenía un propósito bien distinto para realizarlo: a uno le movía una ferviente creencia religiosa, otro se lo tomaba simplemente como una forma diferente de disfrutar de sus vacaciones, para el tercero, el reto era la superación personal del esfuerzo físico y Pedro, lo veía como un tiempo que se iba a dedicar a él mismo, mientras caminaba por hermosos parajes, conseguía relajarse y su imaginación le sumía en agradables situaciones.


Un día muy caluroso, que afrontaban una de las etapas más largas del camino, Pedro se encontraba especialmente fatigado, sus piernas flaqueaban, sus fuerzas eran ya muy escasas. Poco quedaba ya para el final de la etapa. El pueblo al que se dirigían, ya se oteaba en el horizonte. Aún así, Pedro no podía dar ni un paso más, estaba a punto de rendirse y dejarse caer allí mismo…en ese momento, esa mente que durante tantos días, había estado soñando y viajando a lugares imaginarios, despertó y se dio cuenta que hasta estaba andando arrastrando los pies, lo que le dificultaba enormemente su paso. Fue entonces, cuando hizo un esfuerzo mental concentrándose en andar correctamente, su mente enviaba mensajes a sus pies para que se levantaran en cada pasito evitando así el inútil rozamiento con el camino…momentos después, increíblemente, aquel pueblecito que parecía inalcanzable, le daba la bienvenida.


A veces, como Pedro, tenemos que esforzarnos en despertar a nuestra mente para conseguir que nuestros pies no nos transporten arrastrándonos, y consigamos romper esa inercia del pensamiento negativo. Tomemos conciencia de esa gran fuerza que poseemos y aprendamos a utilizarla. Esta vez, como veis, nos inclinamos por la Cordura!

Pensar es el trabajo más difícil que existe.

Quizá sea ésta la razón por la que haya tan pocas personas que lo practiquen.

Henry Ford