En cuanto contamos que el equipo de Corduras y Locuras acaba de disfrutar de un taller de Risoterapia, las preguntas de incredulidad y curiosidad, se suceden automáticamente. ¿Os ponéis en corro y empezáis a reíros unos de otros?, preguntan los menos enterados. ¿Os enseñan a contar chistes?, lanza algún despistado…En Risoterapia, nos reímos, sí (sobre todo de nosotros mismos), contamos chistes, también; jugamos, claro; pero cada juego esconde un pequeño tesoro que cada uno de nosotros descubre e interpreta a su manera, o simplemente nos sirve para pasar un tiempo agradable desconectando de “lo otro”, lo que consideramos más importante y nos tiene siempre muy atareados.
Pero sobre todo, y al igual que animamos en Corduras y Locuras, al practicar Risoterapia, decidimos tomar una visión positiva ante la vida, reconocemos los grandes beneficios de la risa, desdramatizamos situaciones que parecen muy pesadas. En definitiva, analizamos cómo somos, potenciando nuestras más preciadas virtudes.
"La risa cura, es la obra social más barata
y efectiva del mundo." Roberto Pettinato
Durante 10 sesiones, hemos compartido un sin fin de dinámicas de grupo, podríamos haber escogido cualquiera de ellas, nos hemos decidido por esta: El juego de los ogros y las hadas, en el que unos hacen de ogro y los otros, de hada. Los ogros asustan ferozmente a las dulces hadas y éstas poseen como única protección, una varita mágica (elemento mágico donde los haya, como ya comentamos en otra ocasión). Tras unos minutos de interpretación incluyendo, un intercambio de personajes, analizamos cómo nos hemos sentido durante la dinámica.
Noemí, la más jovencita del grupo, se sorprendió descubriendo un tesoro muy valioso. “Me ha impresionado el enorme poder que tenemos cuando actuamos como hadas. La varita mágica nos da el poder de decidir sobre si permitimos al ogro asustarnos, si dejamos que nos intimide y que nos haga sentirnos inferiores, o, por el contrario, usamos nuestro poder mágico para evitar que sus mediocre actitud nos afecte”.
Como hizo Noemí en su taller de Risoterapia, te invitamos a que te, desde hoy, seas un poquito más hada y tengas el poder de decisión sobre tus sentimientos ante esos ogros, que se empeñan en acompañarte en este apasionante paseo de la vida.
2 comentarios.:
No sé, pero me resulta difícil identificarme con un hada.
Hola Tramposito,
puedes empezar por identificar tu varita, que te permita elegir cómo te afectan las acciones o palabras de los demás.
No es fácil, pero merece la pena!
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