En una entrada del mes de enero hablábamos de pequeños placeres, grandes momentos. Esos instantes diarios que nos dedicábamos a nosotr@s y de los que disfrutábamos de manera especial.
Hoy también queremos hablar de grandes momentos diarios, pero que acontecen por pequeños gestos. La idea es esforzarnos por identificar ese gesto del día de hoy, esa frase, esa mueca, esa conversación o esa sonrisa que has regalado a alguien con quien has compartido parte del día de hoy y que, simplemente o precisamente por eso, se va a convertir en tu buena acción del día.
Pero no queremos, con esto, que nos tachen de pretencios@s ni queremos convertirnos en los ciudadan@s ejemplares, que va, simplemente nos basta con recordar para nosotr@s mism@s un momento del día en el que nos sorprendamos habiendo hecho, de alguna manera, la vida, si no más fácil, sí un poquito más agradable al que nos rodea.
Al salir de la ducha, mientras nos peinamos mirándonos al espejo, en al cama justo antes de quedarte dormid@...cualquier momento es bueno para convencerte de que hoy ha merecido la pena!
A menudo, oímos eso de que la felicidad no es más que un cúmulo de pequeñas cosas que nos agradan y frecuentemente nos preguntamos cuáles son las pequeñas cosas que forman parte de ese todo tan complejo que es la felicidad. Pues bien, estas acciones cotidianas que nos hacen sentirnos bien con nosotr@s mism@s, sin duda, contribuyen muy positivamente a formar esa felicidad.
Y es verdad, desde Corduras y Locuras, también te lo recordamos, la felicidad depende de ti mism@ mucho más de los que nos empeñamos en creer ya que:
Sólo puede ser feliz siempre, el que sepa ser feliz con todo.
Confucio, filósofo chino
Mientras leías esta entrada, ¿has reconocido ya tu acción buena del día? ¿No? No te preocupes, mañana tienes otra gran oportunidad para conseguirlo. Carpe diem.
3 comentarios.:
Gracias CuerdaLoca por recordarnos cada semana lo que nunca se nos debería olvidar.
"El hombre más feliz es el que hace la felicidad del mayor número de sus semejantes.", Denis Diderot
Hola Esther,
Me ha gustado mucho tu blog. Quiero aportar mi experiencia a los temas que hablas en tu blog.
Vivir es algo maravilloso. Si tu actitud es de pasión, de admiración y de gratitud empiezas a sentir que todo puede ser diferente. Disfrutas de estar viva, de poder cambiarte a ti misma, de poder compartir mil y una sonrisas. Y ese entusiasmo lo contagias. No tienes nada que perder porque no estas esperando nada a cambio. Y te dejas llevar por una canción bonita, por un recuerdo, por una sonrisa. Te sientes privilegiada por estar viva. Y miras con otros ojos y sientes por dentro. Y todas tus experiencias se van quedando dentro. Y te sientes querida por todos y formando parte de un todo. Empiezas a entender que existe un Dios y que el ser humano es por naturaleza bueno. Tienes ganas de abrazarte a la vida. Y no necesitas ningún susto para reaccionar. Haces de esto tu actitud ante la vida, tu identidad. No recuerdas cuando diste ese primer paso pero ya no puedes dar marcha atrás. Porque te sientes tan lleno de energia, que quieres contarselo a todo el mundo, quieres compartirlo con los demás. Hay luz en tus ojos, hay paz. Y cada dia tiene su propio estimulo, su sorpresa y descubrimiento. Como decía Elizabeth Kübler Ross cuando se vive la vida de forma intensa y llega el momento de despedirse, uno está tranquilo y se va con serenidad.
"Todo lo que no se da se pierde"
Rabindranath Tagore
Tuve suerte ayer de conocerte.
Un abrazo,
Gemma (coach)
El comentario de Gemma me hace recordar esas tardes primaverales que nos regala la naturaleza, en las que te brindan unos horizontes rosados, unos trinos jubilosos, unos rayos de sol que te abrazan y te mecen, unas sonrisas de niños que te contagian, un azul celeste del cielo que te acoge...Porque la vida está ahí, a tu lado, para que simplemente, tiendas la mano y la cojas....
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