lunes 18 de febrero de 2008

Maldito lunes


Es el día de la semana que más detestamos, es sin duda, el que más nos cuesta levantarnos por la mañana, en general, vemos los lunes como el peor día de la semana, por ser el más alejado del lejano siguiente fin de semana.


Desde Corduras y Locuras queremos evitar que desaproveches más lunes, queremos hacerte disfrutar también de ellos, no podemos desperdiciar ni un solo día de nuestra vida, estamos aquí para vivirla intensamente, lunes incluidos. Ya en la presentación de nuestra blog, en nuestra primera entrada, os adelantamos nuestra filosofía, ese Carpe diem positivo que íbamos a tener presente. Bien, hoy es el momento de utilizarlo: el Carpe diem especial de los lunes.


Desde Corduras y Locuras, queremos aportar nuestro granito de arena a esta filosofía publicando nuestras nuevas entradas todos los lunes, es nuestra particular manera de hacer de los lunes un día muy especial. Puede ser un pequeño detalle con el que te obsequiamos los lunes para empezar a ver este temido día como uno no tan negativo.


Y ya que sabemos que el presente es el pasado del mañana, y por eso queremos vivir el hoy, nuestro presente; para nuestro caso particular podría ser algo así como que el lunes es el pasado del martes, y por la misma razón deseamos vivir el lunes.


¿Has pensado cuántos lunes has vivido ya, la mayoría de ellos lamentándote por el hecho de ser el primer día de la semana?, le preguntamos no hace mucho, a un gran amigo nuestro, Julián. Mientras lo pensaba, le ayudamos a hacer un calculo rápido: pongamos 52 lunes por año multiplicado por los 28 años de Julián, nos salen 1456 lunes!, Muchos lunes, ¿no os parece? ¿Merece la pena vivir quejándonos de ellos lunes tras lunes? ¿Se os ocurren la de cosas que se pueden hacer en 1456 días?..Son casi cuatro años, empleando sólo los lunes de Julián, podíamos haber estudiado hasta una carrera universitaria!


Que disfrutes de tu lunes!

2 comentarios.:

Tramposito dijo...

Totalmente cierto.

Un caso típico es el tiempo que tardamos en llegar a la oficina cada día.

Supongamos que empleamos cada día una hora de viaje para ir a trabajar y otra hora para volver.

Esto son 2 horas diarias por 5 días a la semana por 52 semanas, lo que hace un total de 520 horas o, lo que es lo mismo, más de 3 semanas al año para leer y aprender cosas nuevas.

¿No merece la pena hacer el esfuerzo de leer un poco todos los días?

CuerdaLoca dijo...

Eso es Tramposito, es fascinante tener la sensación de estar aprovechando cada momento...Y por supuesto, utilizar el transporte público para leer, es una manera estupenda de aprovechar el tiempo