lunes 14 de enero de 2008

Los propósitos del nuevo año


14, ya son los días de éste, recién estrenado, 2008. Es curioso, pero los primeros días de cada año, es una época en la que se mezclan sensaciones enfrentadas. La mayoría de nosotros formulamos nuestros propósitos para el año nuevo con mucha ilusión; sin embargo, también nos acompaña la sombra al reconocer que ésta, por ejemplo, ‘ya es la tercera vez que intento lo mismo’, o al decirnos ‘no voy a ser capaz de conseguirlo’.Por lo que un fuerte sentimiento de frustración nos impide formular los nuevos propósitos, o lo que es peor, continuar o comenzar a desarrollarlos.

Por el momento, empecemos por plantearnos metas posibles, objetivos reales (eso sí, que nadie se olvide de sus sueños que esos también los tenemos que tener siempre presentes). Regálate 20 minutos, 40 o…toda una tarde, lo que necesites para que tú junto con tu creatividad e ilusión, defináis las metas del 2008. Lo más importante, una meta propuesta, siempre tenemos que verla como lo que es, un objetivo por el que luchar, un itinerario al que dirigir nuestros esfuerzos y una manera de actuar firmemente para conseguirlo. Y sin caer en el error de que una frustración anterior, nos limite las ganas, fuerza e ilusión para conseguirlo. Como también mencionábamos la pasada semana, no queremos negar lo que nos hace daño, sino que seamos conscientes de ese lado negativo para afrontarlo, y lo que es mejor aún, para aprovecharlo.


Una buena práctica, es analizar las causas que nos han impedido alcanzar nuestro tan ansiado objetivo, para ello, podemos coger lápiz y papel y enumerar esas “barreras”. Seguramente, en nuestra lista aparezcan elementos ajenos a nosotros, como la falta de tiempo o el dinero, y también es fácil enumerar como barrera a nuestr@ herman@ pequeñ@ o aquel compañero de trabajo que nos hace el día a día insoportable. Pero no nos olvidemos de la mayor barrera: nosotros mismos y nuestros hechos pasados.

Sabemos que no nos ayuda pensar que, porque no pudimos lograrlo una vez, ya no vamos a poder hacerlo nunca. Las situaciones cambian y las personas, afortunadamente, nos vamos enriqueciendo día a día. Y el ‘no pude’ tenemos que convertirlo en el ‘tengo una nueva oportunidad para intentarlo’. Os invito a que disfrutéis de un entrañable cuento de Jorge Bucay, El elefante encadenado, en el que un gran elefante de fuerza considerable, permanecía atado a un minúsculo pedazo de madera, por el simple hecho de que una vez lo intentó (siendo muy pequeño y sin apenas fuerza) y no lo consiguió.

¿Qué no hemos conseguido lo que queríamos? Vale, es cierto, pero no nos vamos a quedar ahí, vamos a eliminar esas barreras y lo volveremos a intentar. ¿Y si sólo era un minúsculo pedazo de madera?

6 comentarios.:

Tramposito dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Tramposito dijo...

Me ha gustado la entrada. Gracias una vez más.

De todas formas, tengo una duda: supongamos que el elefante decide escapar y arranca la estaca del suelo. ¿Entonces qué? ¿Conseguirá escapar? ¿Habrá sido útil su esfuerzo?

Anónimo dijo...

Queremos más entradas !!!!!!!

Chispita dijo...

El carnet de conducir... esta vez SÍ

nubeblanca dijo...

mi,viaje puedo conseguir

CuerdaLoca dijo...

Hola!

atendiendo a las peticiones que nos habéis hecho llegar relacionadas con colocar un contador en este blog, desde Corduras y Locuras hemos querido convertir vuestra iniciativa en uno de nuestros propósitos del nuevo año...y por eso, ya lo tenéis un contador de visitas disponible.

Gracias por compartir con nosotr@s vuestras ideas!